13 oct. 2012

La UCA no olvida



Por Laura L. Ruiz

El Salvador todavía celebra el 20 aniversario de los Acuerdos de paz de Chapultepec, que dieron por finalizado doce años de guerra en el país. Una celebración que se mezcla con el recuerdo y la memoria histórica de los salvadoreños, de los que combatieron y de los que no. Incluso de los que ni si quiera habían nacido cuando estalló el conflicto. 

Como los estudiantes de la UCA , la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, en San Salvador. Un lugar clave para entender la historia reciente del país y que está muy presente en el día a día. Sobre todo en dos zonas del campus: en la capilla y en el Museo de los Mártires

Sobrecoge llegar al primer sitio y comprobar las flores frescas y los jóvenes que rezan por la memoria de los seis jesuitas asesinados por el Ejército en 1989. Allí están los nichos donde descansan los restos de los religiosos, cinco españoles y un salvadoreño, junto al el antiguo rector del centro académico. 


Después de visitar este lugar el visitante se dirige a la antigua casa de los jesuitas, convertida ahora en un museo que rememora el asesinato de estos junto a las dos mujeres también asesinadas por el batallón Atlacatl cuyo único crimen fue el de servir a los religiosos. Allí se puede ver el lugar exacto dónde fueron acribillados a balazos las ocho personas, la ropa que llevaban, sus enseres, fotografías tomadas por la prensa del momento y las condecoraciones que a título póstumo aplauden su labor en pro de la justicia social. 

También se puede ver una retrospectiva de los crímenes que los grupos de la derecha cometieron contra religiosos por todo el país por apoyar la llamada Teología de Liberación  y con la ayuda a los que menos tenían.  Una macabra lista que incluye hombres y mujeres de varias nacionalidades, cuyos asesinatos ayudaron a que la comunidad internacional presionara para que ambas partes se sentaran a negociar el final de las armas.