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| Intenso pasaje del programa de radio en el colegio |
En el
Bajo Lempa, cada comunidad cuenta con su propio centro escolar. Los desplazamientos no son fáciles cuando el transporte se limita a algún que otro autobús y a la ‘pick up’ que cobra una ‘cora’ –un cuarto de dólar- por el recorrido, aunque si pasa el camioncito de
Cordes o cualquier otro carro el transeúnte puede aprovechar para subirse. El hecho de que las niñas y los niños tengan el ‘cole’ cerca de casa contribuye a reducir el absentismo.
Santa Marta es la primera escuela que el equipo de
Agareso visita para empezar a grabar los programas de radio que luego se emitirán a través de Internet y en las radios comunitarias, con el fin de sensibilizar sobre la protección de la naturaleza. La actividad se enmarca en el proyecto de pesca sostenible que impulsan
ACPP y Cordes, y que incluye la educación medioambiental de los más jóvenes.
Las condiciones acústicas en la escuela de Santa Marta no son las mejores: a causa del calor, las paredes de las dos aulas disponibles están abiertas de la mitad para arriba. Por lo demás, pese a la precariedad de los recursos, el alumnado tiene sus libros, sus lapiceros y sus coloridos murales decorando la ‘clase’. Aunque en el baño no hay agua corriente…
Tras montar el estudio móvil de
Agareso Radio, los escolares participantes en el taller comienzan a entrar en el aula. “Con permiso”, dicen. Perfectamente uniformados, con la ropa y el calzado que proporciona el
Gobierno y que fabrican pequeños productores locales, nueve niñas y cinco niños de entre 9 y 16 años se sientan en sus pupitres.
Observan con seriedad y respeto, quizás algo contrariados por los micrófonos que invaden la mesa de la maestra y por las dos extranjeras que acaban de presentarse. Excesivamente formales, las niñas y niños atienden a las explicaciones iniciales para introducirles en el
mundo de la radio. Poco a poco, van venciendo la timidez hasta llegar a la risa cuando tienen que pronunciar un trabalenguas con un lápiz entre los dientes.
Aún así, les cuesta participar y, una vez delante del micro, prefieren leer el guión que han escrito en lugar de improvisar sobre el tema elegido:
la deforestación. Quizás no hayan locutado con la soltura deseada, pero el objetivo se cumple cuando ya se ha apagado la luz roja: nos confiesan ‘
off de record’ que les gustaría trabajar en una
radiocomunitaria.
Santa Marta suena a zanate…