Durante este 2014 Agareso executa en El Bajo Lempa, El Salvador, un proxecto de prevención de riscos ambientais a través da sensibilización nas aulas e da difusión de contidos na emisora comunitaria Radio Tehuacán
Agareso implementó en el verano de 2011 su primer proyecto
de Comunicación para el Desarrollo en el exterior. El equipo integrado por las
periodistas Susana Alvite y Carmen Novas impartió siete talleres de radio en
otras tantas escuelas del Bajo Lempa. Más de un centenar de alumnas y alumnos
participaron en la grabación de siete programas que, bajo el título 'Así suena
el Lempa', abordaron distintas temáticas medioambientales. La iniciativa se
enmarca en el proyecto de apoyo a la pesca artesanal que gestiona en esta
región salvadoreña Asamblea de Cooperación por la Paz (ACPP) con la
financiación de la Xunta de Galicia, y que está siendo ejecutado en terreno por
la coparte local Cordes.
Este año repetimos. Las periodistas y voluntarias de Agareso, Carmen Novas y Laura López, junto al fotógrafo Emerson Díaz, desembarcan este lunes 13 de agosto en El Salvador para vivir tres intensas semanas en las que compartirán con las comunidades del Bajo Lempa nociones sobre radio, fotografía, protección al medio ambiente y solidaridad.
En este vídeo recordamos la experiencia del 2011, pero estad atentos que este año los voluntarios y voluntarias seguirán compartiendo a través de este blog sus experiencias en Centroamérica.
Radio Izcanal está situada al otro lado del río Lempa, en la parte alta de este, en el municipio de Nueva Granada en el departamento de Usulután. El casco urbano es pequeño, de apariencia tranquila y apacible. Sus calles están limpias y solitarias, acompañadas de pequeños hogares que modestamente sienten el transcurrir de los años.
Al final de la cuesta se encuentra el edificio de una de las radios comunitarias referentes en la zona. Una emisora libre de tapujos, que reconoce abiertamente su afinidad al Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), partido que actualmente gobierna en El Salvador.
Alcides Herrera sucedió al jesuita español que fundó Radio Izcanal
El vicepresidente y director ejecutivo de Izcanal, Alcides Herrera, reconoce que la radio nació con la necesidad de que las comunidades se escucharan, “para que el pueblo tuviera voz”. La radio nace en 1991, con el regreso de los desplazados a Honduras, durante la guerra civil de los 80 en El Salvador. Desde entonces la emisora inició un gran proceso comunicacional y ya en el 98 consiguió retransmitir para todo el departamento. Pero ¿Por qué solo radio? Se preguntaron los directivos y fue en el 2004 cuando el proyecto se extendió a la televisión.
16 personas trabajan a diario para transmitir la información a 92 municipios. Herrera explica que solo 8 de ellas son asalariadas, y el resto forma parte del voluntariado de las comunidades vecinas. Las condiciones económicas hacen que todos ellos trabajen para los dos medios (radio y tv), aunque el director ejecutivo del canal reconoce con orgullo que el 80% del financiamiento del proyecto se cubre con la venta de publicidad.
Las instalaciones del canal son cómodas y frescas y en ellas se albergan otros organismos no gubernamentales que carecen de instalaciones para reunirse. Alcides Herrera entiende la labor social que debe realizar el medio de comunicación, por lo que explica que Izcanal tiene como eje paralelo a la información, el desarrollo local. “Este se consigue a través de la visibilización de los proyectos en esta materia, y de la creación de espacios en radio y tv para los promotores sociales”, explica Herrera.
Izcanal sobrevivió a la persecución que el partido ARENA realizó a las diferentes radios comunitarias. En 1995 once emisoras cerraron sus puertas debido a presiones gubernamentales basadas en la detención y la política del terror. Izcanal no solo sobrevivió al acoso político, sino que se proyecta como una radio de futuro, que actualmente emite en directo a través de la web y cuenta con el respaldo de la mayoría de las comunidades. “El pueblo protegió nuestra supervivencia, porque la radio era suya”.
San José de la Montaña es una pequeña comunidad del Bajo Lempa en Salvador, un poco más retirada de las escuelas que visitamos anteriormente. En San José nos reciben con muchas sonrisas, y un profesor gratamente participativo con la iniciativa.
Los niños revolotean por el patio, un espacio verde perfectamente integrado a la infraestructura de las aulas que, tal y como se explicó en anteriores ocasiones, son espacios abiertos para que el calor no ahogue en las horas centrales del día.
Los estudiantes del centro escolar, escogieron el tema del agua, para tratar en los talleres de radio. El tema no es casual en una zona donde no existe agua corriente, y mucho menos potable. Los estudiantes cuentan que el gobierno les facilita “pipetas” de agua diariamente, para que las familias estén provistas de este recurso básico. Pese a la gran cantidad de lluvia que cae en esta época del año, y la proximidad al río Lempa, el agua potable, tan necesaria en zonas tropicales, donde las temperaturas pueden superar los 40º sigue siendo un recurso limitado. A esto se suma el problema del Dengue que, según los expertos, se reproduce en el agua estancada. Las niñas y niños nos cuentan que todos acumulan agua en sus casas, que se bañan con ella y la utilizan para cocinar, aunque lo hacen después de utilizar los “polvos matazancudos”, una especie de cloro encargado de eliminar los restos de mosquitos.
Veinte alumnos entre niñas y niños participaron en una nueva edición de “Así suena el Lempa” y unas aventajadas locutoras, entrevistaron a la responsable de proyectos de la Asamblea de Cooperación para la Paz (ACPP), en El Salvador Miram Izquierdo. Durante el encuentro nuestra mediadora en el país, les explicó los detalles del Proyecto de Pesca Sostenible que gestiona ACPP y ejecuta la ONG salvadoreña, CORDES.
Agareso continúa según lo previsto con la impartición de talleres de radio en las escuelas comunitarias. Tal y como les contamos, ayer la actividad se realizó en la escuela Santa Marta, y hoy fue el turno del Centro Escolar LosNaranjos.
Alumnos del centro ante el reto del micrófono abierto
Veinte escolares de edades comprendidas entre los 10 y 16 años conocieron de primera mano parte de los secretos de la radio, su utilidad y valía, cuando esta se vuelve comunitaria.
Diez niñas y diez niños formaron el equipo perfecto para equilibrar la balanza de representación igualitaria, aunque una vez más, los varones se mostraron más participativos que sus tímidas compañeras.
Más de 120 alumnos estudian en el Caserío de Los Naranjos que actualmente cuentan con el apoyo educativo de cinco jóvenes de la Universidad de Barcelona, dedicados durante dos meses a reforzar sus habilidades educativas y sociales.
Son estudiantes respetuosos y risueños, aceptan las propuestas como un deber y asumen los retos con gran optimismo.
El equipo de Agareso les retransmitió un audio acompañado de imágenes, para introducirlos en el mundo general de la Radio, escucharon una píldora de radioteatro y se divirtieron identificando sonidos previamente grabados. También aprendieron a locutar mientras recitaban complicados trabalenguas con un lápiz en la boca. Una tarea difícil cuando la risa inunda el aula!
Los jóvenes se entregaron poco a poco a los micrófonos y fueron dejando su “pena”, que es como ellos le llaman a la vergüenza, para hablarnos del mundo de las Tortugas marinas, que en esta zona, se encuentran en peligro de extinción.
Cada uno de los veinte participantes pasó por los micrófonos de Agareso Radio, dejando un poco de ellos en el programa “Así suena el Lempa”.
“Eu chorar chorei o domingo á tarde, que veña Lourenzo e que diga a verdade…”. Música en gallego ameniza la cena de hoy, nada extraño si no estuviéramos a miles de kilómetros de casa. Ha sido casualidad, un disco en directo de Manu Chao sonando a través de los ‘parlantes’ bajo este techo de hoja de palma. “E déixame subir, ao carro carreteiro…”
Intenso pasaje del programa de radio en el colegio
En el Bajo Lempa, cada comunidad cuenta con su propio centro escolar. Los desplazamientos no son fáciles cuando el transporte se limita a algún que otro autobús y a la ‘pick up’ que cobra una ‘cora’ –un cuarto de dólar- por el recorrido, aunque si pasa el camioncito de Cordes o cualquier otro carro el transeúnte puede aprovechar para subirse. El hecho de que las niñas y los niños tengan el ‘cole’ cerca de casa contribuye a reducir el absentismo.
Santa Marta es la primera escuela que el equipo de Agareso visita para empezar a grabar los programas de radio que luego se emitirán a través de Internet y en las radios comunitarias, con el fin de sensibilizar sobre la protección de la naturaleza. La actividad se enmarca en el proyecto de pesca sostenible que impulsan ACPP y Cordes, y que incluye la educación medioambiental de los más jóvenes.
Las condiciones acústicas en la escuela de Santa Marta no son las mejores: a causa del calor, las paredes de las dos aulas disponibles están abiertas de la mitad para arriba. Por lo demás, pese a la precariedad de los recursos, el alumnado tiene sus libros, sus lapiceros y sus coloridos murales decorando la ‘clase’. Aunque en el baño no hay agua corriente…
Tras montar el estudio móvil de Agareso Radio, los escolares participantes en el taller comienzan a entrar en el aula. “Con permiso”, dicen. Perfectamente uniformados, con la ropa y el calzado que proporciona el Gobierno y que fabrican pequeños productores locales, nueve niñas y cinco niños de entre 9 y 16 años se sientan en sus pupitres.
Observan con seriedad y respeto, quizás algo contrariados por los micrófonos que invaden la mesa de la maestra y por las dos extranjeras que acaban de presentarse. Excesivamente formales, las niñas y niños atienden a las explicaciones iniciales para introducirles en el mundo de la radio. Poco a poco, van venciendo la timidez hasta llegar a la risa cuando tienen que pronunciar un trabalenguas con un lápiz entre los dientes.
Aún así, les cuesta participar y, una vez delante del micro, prefieren leer el guión que han escrito en lugar de improvisar sobre el tema elegido: la deforestación. Quizás no hayan locutado con la soltura deseada, pero el objetivo se cumple cuando ya se ha apagado la luz roja: nos confiesan ‘off de record’ que les gustaría trabajar en una radiocomunitaria.
En términos radiofónicos, aquí existe un gran ruido ambiental. Y no son los coches los encargados de mantener en funcionamiento nuestros oídos. Son las aves autóctonas y toda la fauna del Bajo Lempa las responsables de poner la sintonía a nuestro programa.
Bajo Lempa (El Salvador)
Estamos en el Bajo Lempa, en el municipio de Tecoluca, en el departamento de San Vicente, República de El Salvador. Tal y como suena, es un largo camino para llegar a grabar y desvelarles los misterios de la radio a numerosos escolares de colegios del ámbito rural.
En qué consistirá el trabajo de Agareso? El equipo integrado por Carmen Novas y Susana Alvite, impartirá talleres de radio en las escuelas rurales. En cada una de ellas, se grabará un programa de radio que, después de pasar por edición, se distribuirán en las distintas emisoras comunitarias de la zona. Todo ello en clave medioambiental, tratando de recoger y aportar al gran proyecto de ACPP y Cordes. Un proyecto basado en la capacitación y promoción de la pesca sostenible, así como distintas actuaciones ecológicas.
Poco a poco, el equipo irá detallando el proyecto y sus jornadas de voluntariado en el Bajo Lempa, una tierra que mira al río sin perder de vista en Océano Pacífico.
Se informará de los talleres, el proyecto, las actividades y distintas iniciativas que puedan surgir en las próximas semanas.
La periodicidad de la información no dependerá de la velocidad de la lancha que a menudo nos transportará, sino más bien de la conexión a internet. Adaptarse al país también conlleva integrar sus ritmos.