16 may. 2013

Cómo convertirse en un comunicador popular desde cero


Por Lorena Seijo y Roi Palmás

Los jóvenes voluntarios de Radio Tehuacán trabajan y estudian. Obtener algo más de tiempo para poder colaborar en la emisión de sus programas diarios y capacitarse para intentar convertirse en comunicadores populares es casi un milagro. Pero como los milagros parecen ser más cosa de hombres y mujeres, que de divinidades, aquí se está obrando el milagro.



Dieciséis chicos y chicas del pequeño pueblo de Tecoluca acuden durante dos semanas a las capacitaciones impartidas por Agareso para aprender qué es una radio comunitaria, cómo hacer partes informativos, cómo grabar sus propias locuciones y cómo editarlas para poder emitirlas por su frecuencia.

En el grupo hay desde estudiantes de instituto, a profesionales de la medicina, jóvenes músicos o niñas que aún no han acabado el bachillerato. Todos muy distintos y con formación académica heterogénea pero con un gran espíritu de superación e interés por aportar a la emisora de su comunidad lo mejor de cada uno de ellos.

Hoy ha sido la segunda sesión de formación y han aprendido cosas básicas, pero fundamentales, como que no podrán aprender a hablar y locutar si antes no se esfuerzan en leer, que no podrán hacer un aporte a su comunidad sin estar empapados de las problemáticas locales, que improvisar es una licencia que no se pueden permitir, que no se llega antes por hablar más rápido, y que la radio requiere de concisión y claridad.

Asentados conceptos, pasamos a la práctica. Para muchos es la primera vez que tienen delante un programa de edición de audio. Audacity le suena a chino y temen ponerse ante la pantalla y apretar el botón. Pero como el ejercicio es obligatorio, uno por uno va sentándose frente al portátil, leyendo el texto que les ha tocado en suerte y defendiéndolo lo mejor posible. La primera vez peor que la segunda, pero la tercera muchísimo mejor que la primera. Orgullosos escuchan sus voces, retocan con el ratón sus audios y los guardan para poder comparar su evolución en próximas sesiones.



El primer escalón ya ha sido superado. Vamos a por el segundo. Redactar su propia noticia informativa. Las dudas y la “pena” asaltan a los y las estudiantes. “No somos periodistas”, “no escribimos bien”, “no entendemos lo que dicen los periódicos”. La gran mayoría de integrantes de radios comunitarias están muy lejos de ser profesionales de la comunicación porque ese no es el objetivo de las emisoras populares. Su finalidad es que la gente de la comunidad participe, todos y todas, los que saben de comunicación y los que no, porque buscan principalmente generar diálogo entre la población y que a través de las ondas se puedan abordar los temas que realmente preocupan a la comunidad. Eso sí, la capacitación es necesaria.

¿Usted cree que nosotros podemos llegar a informar a nuestros vecinos de lo que pasa en Tecoluca? pregunta alguno de ellos, más bien escéptico. Por supuesto, mañana mismo, con un poco de ayuda y con mucho esfuerzo por tu parte. Comienzan a redactar, se le corrigen sus textos. Hoy ya hay alumnos que llegan con el periódico debajo del brazo a las clases, dos días antes no sabían ni dónde se vendía el diario. Nueva regla acordada: todos los días el periódico en la emisora, para que lo lea el que puede y el que no puede costearlo.


Mientras en el Complejo Deportivo de Tecoluca están llevándose a cabo las capacitaciones de los alumnos y alumnas, una segunda reunión se mantiene en paralelo en una de las salas de la alcaldía municipal. La Junta Directiva de Radio Tehuacán quiere profundizar en el concepto de radio comunitaria y establecer unos mínimos razonables para que su emisora crezca respetando los conceptos básicos de la comunicación participativa y ciudadana.

En esta reunión se abordan múltiples temas, desde los objetivos fundacionales de la emisora, hasta la gestión de su voluntariado, qué significa ser un medio sin fines de lucro o el tipo de programación que debe tener una emisora de este calibre. Uno de los temas más importantes que se trató fue la necesidad de que los micrófonos de la radio se abran para que la población opine, participe y facilite información. A diferencia de las radios comerciales en la que la comunicación es más unidireccional, del periodista hacia el oyente, en las radios comunitarias la relación entre ambos tienen que ser horizontal y las voces plurales. Nuevo acuerdo conseguido: Radio Tehuacán no es de su equipo directivo, es del pueblo de Tecoluca, por lo tanto se trabaja para sus vecinos y con sus vecinos.

Tras tres horas de reunión y terminada la capacitación, el debate sobre los problemas sociales se trasladó al parque del pueblo. A las ocho de la noche toda las tiendas y restaurantes están cerrados, pero los más de 25 grados nocturnos nos impulsan a seguir la charla al aire libre, en el centro del pueblo, y del centro del pueblo al barrio de los integrantes de la Junta Directiva. Una sillas de plástico, algo para tomar, una tenue brisa nocturna y buena compañía. Qué más se puede pedir para el final de un intenso día de trabajo en nuestra segunda noche en Tecoluca?

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