22 jul. 2011

Una ambiciosa apuesta por el desarrollo endógeno

María del Mar Avilés extrae anacardo
En España se conoce como anacardo, pero lo cierto es que en Centroamérica, donde se cultiva, le dicen marañón. La planta dedicada al procesado de este fruto es una de las iniciativas productivas impulsadas por Cordes en la región salvadoreña del Bajo Lempa que, tras años de esfuerzo, comienza ahora a alzar el vuelo.

Más de 50 pequeños productores de marañón orgánico conforman –y dirigen- en la actualidad la Asociaciónde Productores Agroindustriales Orgánicos de El Salvador (Aprainores). Su fábrica emplea a 80 personas, de las que 65 son mujeres, que por supuesto cobran igual salario que sus compañeros hombres por el mismo trabajo realizado.

La flexibilidad horaria es otra de las medidas que han facilitado la incorporación de la mujer al trabajo en la planta, según nos cuenta la encargada de Gestión de Calidad. María del Mar Avilés nos guía por las instalaciones, continuamente modernizadas, y por el proceso productivo de la nuezde marañón, que en el árbol crece recubierta por una manzanita a la que denominan pseudofruto.

Zumo ‘Cajuína’se elabora del marañon
El auténtico fruto se separa de la manzana mediante un cocimiento al vapor. A continuación, para ablandarlo, se tuesta en unos hornos -que pronto funcionarán con energía solar-, y se separan por tamaños. Tras un tiempo de enfriado, la nuez aparece recubierta por una gruesa cáscara. “Antes se abrían con una piedra, ahora ya tenemos máquinas”, explica la responsable de Calidad. No obstante, hay que colocarlas una por una en el torno y accionar la palanca manualmente. 

Los anacardos enteros se envasan luego apartados de los troceados, y aquellos que salen más blancos se separan de los dorados, destinados al mercado salvadoreño. La planta de Aprainores produce al año unas 24 toneladas de este producto certificado como orgánico y de comercio justo, de las que más del 90% se exporta a Inglaterra y Francia. La cosecha se extiende de febrero hasta junio. El objetivo ahora es mantener la planta en funcionamiento todo el año.

  
Del jugo de marañón al queso gourmet

La cadena productiva del anacardo ecológico no se detiene en la fábrica de San Carlos Lempa. El proceso se complementa en el Polígono Solidaridad, donde Cordes III tiene sus oficinas centrales. En este recinto se procesa el pseudofruto para obtener el refrescante zumo ‘Cajuína’.

La cooperativa Juventud Rural comercializa 
filtros potabilizadores
La cooperativa Juventud Rural capitanea la elaboración del sabroso jugo de marañón y también otra planta dedicada a fabricar filtros para potabilizar el agua. Moldeados con arcilla y granza de arroz, se les da luego un baño de plata que permite capturar las bacterias y garantizar la eliminación de coliformes.

No obstante, el Polígono Solidaridad acoge aún otras muchas iniciativas impulsadas en su día por Cordes con el apoyo de la cooperacióninternacional y algunas transferidas ya a los trabajadores y trabajadoras. La fábrica de quesos gourmet Biolact o la cooperativa de ahorro y crédito El Roble son algunas de las empresas que integran el Grupo Bajo Lempa.

En los laboratorios de Cordes se investiga además en la guerra biológica contra las plagas. La ONG local lleva casi dos décadas promoviendo la agricultura libre de químicos en una región tapizada en su día por campos de algodón y, por ende, gravemente afectada por pesticidas como el DDT.

Orgánicos, financiación, igualdad, juventud, empleo rural, encadenamiento productivo… Son sólo algunos pilares de la amplia apuesta de Cordes por un desarrollo social y económico protagonizado por las salvadoreñas y los salvadoreños. Una apuesta por el futuro.

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